20 danzas infaltables de la Festividad Virgen de la Candelaria


La fe, la devoción, la tradición e incluso el desenfreno, no serían posibles en la festividad de la Virgen de la Candelaria sin sus típicas danzas autóctonas y de trajes de luces (mestizas), que año a año revelan la belleza y el encanto de esta parte del país; una característica que, desde hace un año, viene siendo apreciada también por el mundo entero, gracias a su declaratoria como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, por parte de la UNESCO.

1.- Los sikuris
De origen peruano de la época pre-colonial, esta danza es anterior incluso a la conquista Inca de las regiones sureñas llamadas del Qollasuyu. Según parece, tiene su origen en la veneración de los santos religiosos y la adoración a seres míticos como el kunturi, cóndor, y al suri, avestruz andino, los apus (cerros más altos), la santa tierra pachamama, el sol y la luna. Es la danza del viento, del bombo, de las zampoñas (phusas o sikus). El “sikumoreno” es un género derivado del sikuri.

2.- Diablada
Esta danza surge en dos momentos. Primero, gracias a que desde 1577, los jesuitas de Juli realizaban funciones teatrales a las que los aymaras estaban acostumbrados; y segundo, a raíz de una leyenda popular: en 1675, cerca a la mina Laykakota, José Salcedo mandó destruir las casas de los mineros, pero desistió al ver a la Virgen María luchando contra el Supay (demonio) minero. Por ello, la danza representa la lucha entre el bien y el mal.

3.- Morenada
Conocida inicialmente como Morenos, esta danza se relaciona con las minas de Oruro, Potosí y Poopó, durante el coloniaje, y representa, con tintes de sátira, la dolorosa caminata de los esclavos negros hacia las minas antes mencionadas. Los disfraces representan la riqueza del dueño de los esclavos; la careta, el cansancio y el soroche; y las matracas, el paso de los pies encadenados o (cuando todas giran sin parar) la muerte de un negro que cae al abismo y arrastra a todos los demás.

4.- Waca waca
Se trata de una representación satírica de la corrida de toros española, que viene de los tiempos de la Colonia. Esta danza, en el Perú, se baila en honor a la tauromaquia, principalmente en el distrito de Pomata (Chucuito), con motivo del aniversario patrio. Tiene tres partes: La melodía de la trompeta anunciando el inicio de la corrida, la melodía de la waca waca en sí, y finalmente el ritmo rápido del sicuri.

5.- Kullawada
Es una de las principales representaciones coreográficas aymaras, la cual representa a los hilanderos y tejedores aymaras, y la importancia que tienen los textiles andinos como actividad laboral en la economía y cultura local. Entre otras cosas, rememora el pasado del pueblo Kolla, sus tradiciones y mitos; su origen se remonta al periodo precolombino y está vinculado a la actividad del tejido. Como símbolo de ello, los bailarines llevan una rueca de madera en sus manos.

6.- Caporal
Es una danza folklórica de Bolivia, creada y presentada al público por primera vez en 1969, por los hermanos Estrada Pacheco, quienes se inspiraron en el personaje del Caporal de la saya. Aunque presenta fuertes raíces africanas en su estilo y es propia de la zona de Los Yungas, en el departamento de La Paz, hoy es infaltable en el repertorio musical y dancístico de la festividad de la Virgen de la Candelaria.

7.- Rey Caporal
Es una expresión que tiene su origen junto a los socavones de las minas de Laykakota, donde moraban “los diablos”, quienes recibían ofrendas de los mineros para que les fuera bien en sus trabajos de extracción de plata y otros minerales. El Rey Caporal ha sido creado en el Barrio Independencia de Puno, no habiéndose practicado con anterioridad en ningún lugar del altiplano, y simboliza el poder de mando sobre otros diablos.

8.- Rey Moreno
Como expresión dancística y coreográfica, El Rey Moreno es una expresión aymara, cuyo origen es la morenada. Su connotación puede referirse al Rey Negro (de los Reyes Magos que adoraban al Niño Jesús en su pesebre) por el fastuoso traje que lucen. En sus albores, esta danza fue bailada solamente por varones, pero luego se incorporó a un grupo de muchachas llamadas chinas y más tarde a un grupo menor denominado “mamachas”.

9.- Los doctorcitos
Esta danza es una burla a los “doctores abogados” y otras autoridades que administran “in-justicia” y, en general, que ejercen un poder sin límites. Se trata de una sátira que denuncia el uso arbitrario y abusivo de la ley -que en la danza es “letra muerta”-, y los puestos de autoridad. Según se sabe, este baile, también llamado de los Siqllas, se expresa en Paucartambo (Cusco) todos los años, con los Wayras o wayralevas.

10.- Ayarachis
Con música y danza quechua originadas en las alturas de Paratía (Lampa), en las provincias de Melgar, Azángaro y en los valles de ceja de selva (Carabaya y Sandia), esta danza es una de las más prístinas y genuinas expresiones de nuestra región. Según se sabe, acompañaba el sepelio de grandes señores en el Incario. Aunque existen diferentes criterios sobre el origen etimológico del término “ayarachi”, todos coinciden en relacionar a esta expresión musical y dancística con la muerte.

11.- Wifalas de Azángaro
Es una danza autóctona, costumbrista y carnavalesca, oriunda de la provincia de Azángaro. Es por ello que se baila a manera de socialización y expresión de las vivencias colectivas del pasado y del presente, relacionadas a las actividades de la agricultura, ganadería, la naturaleza o el mundo circundante, siempre con alegría y libertad. Probablemente empezó a bailarse en tiempos de la colonia, para rendir homenaje a las personalidades encumbradas.

12. Unkakos de Macusani
Esta danza se originó en la comunidad campesina de Pacaje, del distrito de Macusani (Carabaya), y representa las costumbres, tradiciones y vivencias que tuvo el hombre andino, demostrando su valentía, sus habilidades físicas y guerreras. Hay distintas versiones acerca del nombre: Unkachos, o Unkakos, o Inkakos, siendo lo más cercano y aceptado, quizá, este último, dada la palabra “inka” con el sufijo “kos”, resulta “inkakos”, o sea, vasallos del Inca.

13.- Qajchas de Melgar
Siendo una variedad de la huifala, la Qajcha de Melgar es una danza erótica que se emplea en la celebración de los matrimonios indígenas y mestizos, y para amenizar las corridas de toros que tienen lugar en las festividades patronales. Con el nombre genérico de Qajcha se designan a las vistosas comparsas de huifalas que dan extraordinario relieve a las fiestas, con su música emotiva, en que el espíritu panteísta del campesino exulta de alegría y olvida momentáneamente sus penas.

14.- Waraqueros de Sandia
El reencuentro con la familia, con el pueblo, que era multitudinariamente celebrado por los valerosos guerreros, quienes victoriosamente retornaban de sus acontecimientos bélicos, es lo que se interpreta en esta danza. Asimismo, debe mencionarse que se trata de una manifestación carnavalesca con contenido guerrero que se practicaba en la época de los Incas, durante las festividades dedicadas a los Apus protectores del imperio tawantinsuyano.

15.- Qarapulis de Juli
Conocida también como los “quinachus”, tiene la peculiaridad de que la mayoría de sus bailarines son ancianos. La danza es agrícola y pastoril, y surgió en la provincia de Chucuito Juli, teniendo su origen en la economía de los primeros pobladores del altiplano, que se sustentaba en los frutos que da la tierra. Cabe mencionar que uno de los personajes que sobresalen en esta danza es el kusillu, que va ataviado con abrigo de bayeta, máscara multicolor de lana y cuernos y nariz larga, llena de alfileres.

16.- Carnaval de Putina
Con raíces aymaras, los orígenes de esta danza y de su nominación, se pierden en el tiempo, aunque se sabe que es parte de un gran ritual denominado “Tinkachi”, que es una ceremonia de pago con ofrendas a la Pachamama, destacándose la challa. Así, pues, es la danza del agradecimiento a la tierra. El acompañamiento musical es en base a quenas y zampoñas, con acompañamiento de guitarras, charango y bombín.

17.- Qajelo (Karabotas)
La nominación de esta danza viene del término aymara qajho (adolescente, u onomatopeya de trueno); se trata de una danza cordillerana de temperamento erótico, cuyo origen y celebridad se hallan entre las provincias Chucuito y Puno (Pichacani, Ichu), y su ejecución se da al son del charango, la mandolina, el acordeón, la guitarra y el violín. El Qajelo es el lento proceso de conquista amorosa. La pastora está entretenida en su quehacer cotidiano cuando pronto se aparece el qajelo, que, tocando el charango, la invita a bailar.

18.- Unucajas de Azángaro
Es una danza danza guerrera, pastoril y carnavalesca, que tiene su origen en la parcialidad de Anansaya Esqhanchuri (Azángaro). Lleva el nombre “Unucajas” porque los danzarines deben estar constantemente remojados por agua; de lo contrario, pierden el sonido. La danza representa el encuentro amoroso o enamoramiento entre jóvenes y señoritas para las futuras familias.

19.- Lawa Kumus de Acora
En la loma del cerro Auqui Parqui se bailó por primera vez esta danza, allá por el año 1885.
Una rama de cantuta es el inicio de una fiesta para la Madre Tierra, mientras que sus sonidos agudos avivan un carnaval colorido por la gran producción agraria. El vestuario de los varones representa a las flores de habas, en tanto que el de las mujeres el panorama del lugar y la variedad de las flores que existen.

20.- Chacareros de Acora
Conformado por danzarines que hacen de autoridades ancestrales o “Jilacatas”, así como hermanas de pataca polleras o “las de 100 polleras”, esta danza se realiza en homenaje a la Pachamama y es oriunda del ayllu Surupa. La vestimenta de las mujeres está inspirada en las flores de cantuta, dalia, y de la papa; y la de los varones, en la flor de habas o habas panqara.

 

 

 

 

 

 

fuente : los andes

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