Crisis en Gobierno Regional: Juan Luque en piloto automático


El Gobierno Regional de Puno, con Juan Luque Mamani a la cabeza, en 7 meses de gestión parece no encontrar rumbo, pues según el Portal de Transparencia del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), el avance presupuestal en obras llega solo a 26.8%.

Hasta el mes de junio, el avance presupuestal registraba 20.8% y ese bajo nivel obligó al gobernador regional a retirar la confianza al entonces gerente general, Juan Cayro Rojas, quien pasó más tiempo en disputas internas con los asesores de presidencia por el poder, que en trabajar.

Entonces, se designó a Ernesto Calancho Mamani como gerente general para que redireccione la gestión; sin embargo, a un mes de su gestión, no se avizoran cambios ni hay toma de decisiones importantes para mejorar la gestión regional.

RENUNCIA DE GERENTES

Según el exgerente regional, Fredy Vilcapaza Mamani, para poder encaminar bien la gestión se debe contar con profesionales de elevado nivel, sobre todo en la gerencia general y en la gerencia de Infraestructura, pues son ellos los que con sus decisiones elevan o estancan el avance presupuestal.

Desde el inicio de gestión, nunca hubo un entendimiento entre ambas gerencias, ya que Juan Cayro no congeniaba con Miguel Margas, quien era gerente de Infraestructura del Gobierno Regional y, en consecuencia, se llegó solo al 20.8% de avance.

Desde el ingreso de Ernesto Calancho a la gerencia general, tampoco hubo un buen entendimiento con el gerente de Infraestructura, quien hace unos días renunció al cargo. Con el abandono de Miguel Margas a esta gerencia, puso en más aprietos a la gestión de Luque Mamani.

Hasta hoy no se conoce al reemplazante de Margas; sin embargo, por fuentes cercanas al gobernador regional, se sabe que se viene buscando a un hombre con experiencia, que sea capaz de revertir la caótica situación en la cual se encuentra la gestión.

Otro de los gerentes en abandonar a Juan Luque fue el bachiller Nelson Palacios Huanca, quien dejó la gerencia de Desarrollo Social en medio de denuncias por actos irregulares cometidos en su gestión, dejándole la posta al profesor Walter Mamani Pacori, hombre muy cuestionado en Lampa.

BAJA EJECUCIÓN PRESUPUESTAL

Dejando de lado las denuncias de irregularidades, como la desaparición de materiales del almacén de Juliaca, el pago a “periodistas” fantasmas y la pérdida de presupuesto para la ejecución de jardines en la región Puno, lo que catapulta a la gestión de Luque Mamani como pésima, es la baja ejecución presupuestal.

La región Puno se encuentra en la décima octava ubicación, con el 26.8% de avance presupuestal, en el ranking nacional de 26 gobiernos regionales, muy por debajo del Gobierno Regional de Lima, que ya tiene un avance del 59.4% y Ayacucho, que tiene 56.2%, este último con mayor presupuesto que Puno.

Según la nueva normativa del Ministerio de Economía y Finanzas, los gobiernos regionales solo tienen hasta el mes de noviembre para firmar contratos y ya no hasta diciembre, como fue hasta el 31 de diciembre de 2014; ello compromete aún más la crisis del Gobierno Regional de Puno.

En palabras sencillas, se puede decir que solo le quedan 4 meses a Juan Luque Mamani para que, junto a sus funcionarios, pueda gastar los 216 millones 55 mil 492 soles de presupuesto destinados para la ejecución de obras en el ámbito regional, algo que (por no decir imposible) será muy difícil de hacer.

Lo que no se pudo realizar en 7 meses de gestión lo tendrán que hacer en 4 meses; no obstante, el ente regional no cuenta con un gerente de Infraestructura (pieza clave en una gestión) y Ernesto Calancho viene demostrando que no conoce de gestión pública, ya que tampoco despega en el avance del presupuesto.

Una de las estrategias para elevar el gasto presupuestal (la más fácil) es adquirir materiales y guardarlos en los almacenes para la ejecución de obras en el próximo año, pero esa estrategia ya demostró que es la manera más rápida y fácil de malversar los presupuestos.

Otro asunto deficiente en la gestión de Juan Luque es que no distingue el blanco del negro, pues recientemente aperturó el proyecto regional Autoridad Autónoma INKARI para fomentar el turismo, educación, salud, seguridad, medio ambiente, entre otras funciones, con más de 200 millones de soles de presupuesto.

Sin embargo, lejos de nominar a un experto en turismo, salud y educación, designó como responsable del proyecto a un “ingeniero en sistemas”. Ulises Lucana Mamani es el jefe del proyecto INKARI y su profesión es incompatible con estas funciones. Esta también es una de las razones por las que la gestión está en crisis.

fuente : los andes

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