PUNO: FISCAL ACTUÓ CON INDIFERENCIA EN CASO DE MADRE ENMARROCADA JUNTO A BEBÉ


La Policía elaboró un informe detallado sobre este caso que ha estremecido a la ciudadanía en Juliaca, región Puno. Madre no supo nada de sus otros siete hijos el tiempo que estuvo detenida.

Una mujer, quien fue esposada a una silla metálica dentro del puesto policial del Terminal Terrestre de la ciudad de Juliaca, fue víctima de la displicencia del fiscal Ernesto Rojas Cayllahua, de la Segunda Fiscalía Provincial Penal Corporativa de San Román.

Ella fue detenida en flagrancia por violencia familiar mutua con Segundino Huayapa Hancco (60). Ambos fueron puestos a disposición de la Policía Nacional el lunes 16 de noviembre del promediar las 21.30 p. m.

Personal policial informó sobre la detención de la pareja al fiscal Ernesto Rojas Cayllahua. El representante del Ministerio Público recién se presentó al puesto el martes 17 de noviembre al promediar las 06.30 a. m. Es decir, se hizo presente nueve horas después que lo requirieron para realizar una serie de diligencias. Mientras tanto, la mujer durmió en el puesto policial y privada de su libertad junto a su bebé, sin que sus otros siete hijos puedan saber nada de ella.

El personal policial que estaba a cargo del caso elevó un informe sobre el caso. En el documento se detalla que aquella mañana el fiscal no dejó ninguna providencia. Solo, de manera verbal, enumeró las investigaciones que tenía que desarrollarse. No obstante, los policías le habían tomado su declaración a las dos partes la noche anterior.

El 17 de noviembre se tenía los resultados de la evaluación que se le practicó a Huayapa Hancco. Se le prescribió siete días de incapacidad médico legal y dos días facultativos. El caso constituía lesiones leves. Con esos resultados, el fiscal podía ordenar la liberación de las dos partes con la condición que se presenten a las citaciones propias de la investigación y evitar que ella permanezca enmarrocada.

Sin embargo, Rojas Cayllahua nunca se presentó al puesto policial a dirigir el caso. La mujer seguía detenida.

El 18 de noviembre, la madre de familia decidió hacer público su caso en los medios de comunicación. Le parecía inhumano que la tuvieran enmarrocada a una silla, sin considerar que tenía una niña en brazos que necesitaba de su cuidado.

Luego que el caso se hiciera público, el magistrado Rojas Cayllahua recién ordenó su libertad. Los efectivos a cargo del caso informaron que él nunca llevó las diligencias.

Por otro lado, en diálogo con La República, el jefe de la X Macro Regional Policial de Puno, general PNP Marco Lara Vergara, aseguró que los efectivos policiales que tuvieron el caso a su cargo actuaron sin criterio ni proporcionalidad. Admitió que se trataba de una madre de familia en condición vulnerable. Además, precisó que ninguna de las instalaciones policiales cuenta con una infraestructura adecuada para personas que tienen a su cuidado menores de edad.

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